Los músculos y huesos de los niños son diferentes de los adultos. Un cuerpo joven está sometido a un estrés constante por el crecimiento y el desarrollo, lo que puede provocar tensión muscular, niveles variables de movilidad y flexibilidad, y posibles lesiones, todo lo cual puede abordarse con rutinas adecuadas de calentamiento y enfriamiento. Los padres y los entrenadores pueden ayudar a los niños a comprender la importancia de estas prácticas y fomentarlas desde una edad temprana.
Según Jacob Rivera, el calentamiento y enfriamiento son fundamentales para cualquier edad y actividad intensa. “El desempeño mejorado debería, idealmente, aumentar la resistencia de un niño a las lesiones”, nos recuerda Rivera. “El calentamiento y enfriamiento adecuados pueden ser excelentes maneras de reducir el riesgo general de lesiones”.
Rivera señala que los ejercicios de calentamiento adecuados pueden activar y proteger los músculos de un niño durante el deporte o el juego. No solo ayudarán a prevenir lesiones, sino que las técnicas adecuadas de calentamiento y enfriamiento también pueden ayudar a los niños a rendir mejor, mejorar su estado físico general y lograr más objetivos de rendimiento deportivo.
Aspectos básicos del calentamiento
Ya sea que su hijo practique deportes de manera informal o que intente hacer el tiro ganador del juego, hay maneras de mejorar la movilidad (amplitud de movimiento alrededor de una articulación) y la estabilidad (capacidad para mantener el control del movimiento de la articulación) con ejercicios de calentamiento.
Según Rivera, el calentamiento antes de la actividad brinda los siguientes beneficios:
- Aumentar la temperatura corporal central y el flujo sanguíneo; la frecuencia cardíaca debe aumentar y el niño debe sudar ligeramente.
- Mejorar la postura, la amplitud de movimiento y el rendimiento del niño.
- Disminuir el riesgo de lesiones.
Aspectos básicos del enfriamiento
El enfriamiento es tan importante como el calentamiento, y debería ser un regreso gradual al nivel de actividad inicial. Rivera señala que la frecuencia cardíaca y la sudoración pueden tardar entre cinco y 30 minutos en disminuir.
“Los estiramientos estáticos deberían formar parte del enfriamiento, pero no son suficientes. El enfoque debe estar en disminuir la velocidad, trabajar en la movilidad nuevamente y extender los tejidos blandos”, aconseja Rivera.
Los niños deben concentrarse en estirar muchos de los mismos músculos que usaron durante el deporte o el juego. Esto ayuda a hacer circular la sangre y elimina el ácido láctico que aparece con el entrenamiento intenso.
- BIBLIOGRAFÍA
- Juegos de vuelta a la calma en educación física. (2022, 1 junio). El Valor de la Educación Física. https://www.elvalordelaeducacionfisica.com/articulo/juegos-de-vuelta-a-la-calma/



